Y llego ese día del año en que para unos es un martirio, para otros un milagro y para unos más una fecha normal. En mi caso me encanta cumplir años y sentir que estoy más cerca de los 30; no sé si se algo psicológico pero siempre he tenido un sentimiento especial ha esa edad.
Cumplir años no siempre es lo más fácil en la vida o al menos en mi caso, no siempre estoy de humor para recibir el día de mi nacimiento.
Cuando era pequeña me lo celebraban cada año y recibía obsequios, recuerdo que cuando vivía mi abuela paterna realizaba ella los pasteles con el relleno y la decoración que los nietos quisiéramos, era lo más especial que hacía para nosotros aparte de la comida. La familia se reunía y obviamente era una fiesta agradable para convivir entre todos, que por lo regular se hacía en la noche y más si caía entre semana, el día del grito ayudaba para realizar el festejo antes de ir a darlo en la cabecera municipal.
Al pasar de los años, fallecieron de mis abuelos paternos, el festejo se hizo aún más reservado, y en lugar de hacer una gran fiesta, lo mejor era salir a algún lugar. Sin embargo, después de que falleció mi padre el festejo se volvió casi nulo.
Es raro pero no siempre se esta de buen humor, ya que en ocasiones los recuerdos pesan más que las propias palabras o incluso que algún golpe. Pero hablemos de los festejos que realizas a esta edad:
Primero con tu familia (casi nulo pero procuramos que no pase desapercibido), bueno si no les ocurre como a mi que de vez en cuando a mi propia familia se les olvida mi cumpleaños pero gracias a las redes sociales (en especial Facebook), les recuerda que es el día de mi nacimiento, tendrán a todos dándoles una cálida felicitación desde donde se encuentren. Actualmente solo estamos mi hermano, mi mamá y obviamente yo, los festejos es salir al cine o realizar una actividad e ir a comer a un restaurante;
Segundo los amigos, esos cumpleaños donde el alcohol no puede faltar, y es que es raro el festejo a esta edad que no incluya bebidas embriagantes, aunque últimamente las cosas son más tranquilas y solo es para un momento de relajación, platica y desestres entre nosotros. Tener amigos hombres es una gran ventaja a la hora de realizar estos festejos, sus ocurrencias hacen que no pares de reír sin necesitar alguna bebida que los ayude.
Tercero, si trabajas, lo más seguro es que te lo festejen, pero si eres una persona como yo que no te gustan las hipocresías, es el terror de todos y prefieres que tu cumpleaños caiga en fin de semana o simplemente faltar (en mi caso eso es imposible). En algunos trabajos te adornan tu lugar, te hacen el típico pastelito, todos te cantan las mañanitas, te abrazan (y uno que otro abusivo te sabrosea), y si les caes muy muy bien (o realmente tienes buenos amigos ahí) te dan obsequios. Pero como yo deje a un lado esta cuestión laborar para evitar que las personas con las que no tienes una buena relación se vean obligadas a realizar estos festejos, soy la amargada de la oficina. Pero piénsenlo, ¿no es algo insatisfactorio que debas aceptar algo que te desagrada el día de tu cumpleaños?, prefiero pasar por la peor persona del mundo antes de amargarme el día.
Ahora los regalos suelen cambiar de cuando eras niño y con un juguete, incluso con la caja donde venía el juguete te divertías y pasabas horas de imaginación derrochada en juegos que a veces solo tu entendías. Pero cuando llegas a esta edad los regalos se vuelven más difíciles, el ser es superficial por naturaleza y como mujer todos tienen el concepto de un estereotipo en el que debes regalar bolsas, flores, chocolates, zapatos, ropa, maquillaje, etcétera, etcétera; pero lo peor es que a cuando te das cuenta que eso no llena más que tu closet, cajones o donde debas guardarlo te das cuenta que lo que realmente vale la pena es que te regalen momentos; un momento en tu cumpleaños donde puedan hacerte feliz y sea sincero vale mucho más y es más caro (porque también es lo más difícil de conseguir) que algo material. Pero ya si de regalos estamos hablando y quieren darme algo material, por favor que sea un libro.
Este cumpleaños no fue épico pero al menos, no ha sido de los peores días que he tenido, es algo que se debe agradecer y sobre todo de todas las personas que realmente se acordaron de mi y estuvieron a mi lado festejando este día. Me regalaron momentos preciosos que se quedan grabados en la mente y en el corazón sin la necesidad de tener algo más...
Este cumpleaños no fue épico pero al menos, no ha sido de los peores días que he tenido, es algo que se debe agradecer y sobre todo de todas las personas que realmente se acordaron de mi y estuvieron a mi lado festejando este día. Me regalaron momentos preciosos que se quedan grabados en la mente y en el corazón sin la necesidad de tener algo más...





No hay comentarios:
Publicar un comentario